domingo, 22 de enero de 2012

Diario de una desempleada. Capítulo 2

Internet puede ser una herramienta muy útil en la búsqueda de trabajo. En la red hay multitud de información a un solo click del ratón y es una forma rápida de hacer llegar a las empresas nuestro currículum vitae.

Diversos portales de empleo ofrecen servicios gratuitos de búsqueda de empleo. Tan solo tienes que regristrarte. Y rellenar un formulario con tus datos extraídos del currículum vitae. Y cargar el mismo en formato word. Un coñazo vaya.
Estos portales te ofrecen una búsqueda centrada en el sector y la provincia que te interese, y una vez elegidos estos datos, un sinfín de opciones te aparecen en la pantalla: comercial, mecánico, administrativo con inglés, carretillero, programador java, etc...Si alguna te interesa, solo tienes que pinchar en la oferta para ver las condiciones y lo que requieren. Mínimo un año de experiencia, por supuesto, sino piden dos. Y unas cuantas cosas más. Y al final del todo, si te fijas, aparece una pestaña que te indica el número de personas que han enviado una solicitud: 191, 277, ¡coño, solo 56! Qué suerte, ¿no?
A mí nunca me termina de quedar claro que empresa oferta los puestos, la información que facilitan, a mi parecer es poco precisa. Y nunca he tenido la oportunidad de averiguarlo porque jamás me han llamado de ningún gracias a uno de estos portales (aunque conozco gente a la que por lo visto sí).

Muchas empresas, también tienen su propio formulario web para la recepción de currículums. Es lento y en muchas ocasiones desesperantes. Muchas pestañas con muchas opciones y nunca encuentras la tuya. Normal que nunca te llamen, si no les debe quedar nada claro qué eres y qué puedes hacer.
Creo que estos formularios también estan diseñados para probar a la gente. Seguro que muchas personas tiran la toalla, desesperadas, tras introducir cien veces el número de su DNI de quinientas frmas diferentes y que siempre les digan ¡error! 
Es cómo una carrera de obstáculos: datos incorrectos, opciones no posibles, refrescar la páginca, el tiempo ha expirado, error fatal...

Yo no sé vosotros, pero yo, prefiero formas más tradicionales de hacer llegar un currículum. O bien en mano (aunque vaya directo al cubo de la basura) o siendo más atrevida un e.mail, simple y sencillo, con mi currículum  como documento adjunto (aunque vaya a parar a la carpeta de correo no deseado). Aún así, una servidora, sigue intentando infructuosamente la búsqueda via Internet.

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